Santo Domingo, República Dominicana | World Vision.- Tras las intensas lluvias generadas por un sistema de baja presión que ha impactado gran parte del territorio nacional, World Vision República Dominicana ha desplegado una respuesta humanitaria inmediata. Centrando su compromiso en acompañar a las familias afectadas en las zonas de mayor vulnerabilidad, donde el agua ha comprometido hogares, servicios básicos y, sobre todo, la seguridad y el bienestar de las niñas y niños.

Una respuesta centrada en el bienestar y la protección
Los informes meteorológicos registraron acumulados históricos de lluvia en pocas horas, provocando el desbordamiento de ríos y cañadas. En comunidades como Haina y Los Alcarrizos, la situación es crítica, cientos de familias perdieron sus enseres básicos y enfrentan riesgos de salud debido al hacinamiento y la falta de agua potable.
Hasta el momento, nuestros equipos técnicos en el terreno han identificado el impacto en 10 comunidades críticas, alcanzando a más de 1,200 personas afectadas. Entre ellas, nos movilizamos con prioridad por los más de 1,000 niños que hoy enfrentan la pérdida de sus hogares y espacios de juego seguros.

Acciones inmediatas en el terreno
Fieles a nuestra misión humanitaria y cristiana, hemos activado un plan de respuesta integral que se ejecutará durante los próximos 90 días, enfocándonos en:
Seguridad Alimentaria: Entrega de kits de alimentos familiares y nutrición infantil para prevenir deficiencias en las zonas donde los ingresos se han visto interrumpidos.
Agua, Saneamiento e Higiene (WASH): Distribución de agua potable segura y kits de higiene personal para niñas, niños y adultos, con la intención de prevenir brotes de enfermedades como el dengue, ante el estancamiento de aguas.
Protección Infantil: Implementación de mecanismos comunitarios y mensajes de crianza con ternura para prevenir cualquier forma de violencia o abuso derivada del desplazamiento y el hacinamiento en refugios o casas de acogida.

Presencia constante y esperanza
Nuestros equipos técnicos y líderes comunitarios continúan realizando evaluaciones de daños y análisis de necesidades (DANA) para asegurar que la ayuda llegue de manera oportuna a las comunidades aisladas y a las personas en situación de mayor vulnerabilidad, incluyendo mujeres embarazadas, adultos mayores y personas con discapacidad.
Elevamos una oración por la protección y resiliencia de todas las familias desplazadas. Nos mantenemos trabajando para reconstruir los entornos seguros que las niñas, niños y adolescentes dominicanos necesitan para crecer y prosperar, incluso en medio de la adversidad.