Bogotá, Colombia | World Vision.- En la luz de la mañana de una pequeña cocina, Miguel sella una bolsa de palomitas de maíz y coloca cuatro cupcakes de colores en un recipiente plástico. Es una rutina silenciosa y disciplinada, el tipo de rutina que ayuda a una familia desplazada a transformar la incertidumbre en estabilidad.
Yesleidy y Miguel huyeron de la crisis humanitaria en Venezuela como refugiados hace dos años, migrando a Colombia con sus hijas e hijos. Reconstruyeron sus vidas desde cero, convirtiendo una pequeña idea de emprendimiento familiar en un camino hacia la estabilidad y un futuro que pueden planificar. Hoy en día, sus jornadas giran en torno a un modesto puesto de comida cerca de una escuela local, donde Miguel prepara y vende empanadas, palomitas de maíz, algodón de azúcar y cupcakes a los estudiantes.
Para las familias que se reconstruyen tras el desplazamiento, una fuente de ingresos pequeña pero constante puede significar la diferencia entre simplemente subsistir y avanzar con dignidad. En toda Colombia, la inseguridad alimentaria sigue siendo un desafío urgente: el 36% de los hogares en el país padece inseguridad alimentaria, según un estudio reciente de World Vision.
Un pequeño puesto de comida, construido paso a paso
“Somos una familia venezolana. Una familia humilde, trabajadora y resiliente que ha impulsado negocios no solo aquí, sino también en Venezuela”, reflexiona Yesleidy. “Porque aunque en su momento tuve un muy buen empleo, la situación económica no era suficiente para mantenernos. Así que mi pareja aquí, que siempre ha tocado puertas a través del comercio, decidió una vez más reinventarse, porque uno siempre tiene que reinventarse”.
Cuando llegaron por primera vez, Miguel empezó con un carrito de comida rápida, vendiendo empanadas afuera de la escuela. Con el tiempo, el negocio creció hasta convertirse en un puesto de comida. Hoy, sus ambiciones van más allá.

“Quiero expandirme, no solo a una panadería lujosa, sino a una panadería que pueda vender de todo: confitería, dulces, porque desde allí también se puede trabajar con empanadas y seguir surtiendo a las cafeterías escolares. Eso es muy rentable», explica Miguel.
Para las familias refugiadas, un sustento estable ayuda a mantener a sus hijas e hijos en la escuela y hace posible la planificación. De acuerdo con la nueva investigación de World Vision, en Colombia, casi el 33% de los hogares tiene un empleo temporal, estacional o irregular, y solo el 4.6% cuenta con un empleo de tiempo completo con documentación legal.
Fortaleciendo los medios de vida
A través del proyecto Más Allá de las Fronteras (Beyond Borders) de World Vision y su capital semilla, las familias como la de Yesleidy y Miguel reciben apoyo para fortalecer sus negocios. Esto incluye la participación en el modelo Canvas, el cual está compuesto por nueve pasos y proporciona herramientas clave para la creación y consolidación de empresas. Quienes completan el proceso y presentan sus iniciativas al comité de capital semilla pueden acceder a recursos para adquirir insumos, lo que les permite llevar sus negocios al siguiente nivel. Tras una participación constante, el plan de negocios de Yesleidy y Miguel fue aprobado, un hito que marcó tanto un reconocimiento como una nueva oportunidad.
“Cuando me dijo que el negocio había sido aprobado, me sentí feliz, muy feliz. No me sorprendió, pero me alegró muchísimo”, dice Yesleidy. “Ha sido un proceso largo: hemos sido muy constantes y muy disciplinados con las reuniones, las capacitaciones. Ha sido un proceso largo, pero muy gratificante. Y cuando nos dijeron que nuestro negocio familiar fue aprobado, fue pura alegría”.
En riesgo de perder los avances
A pesar de este impulso, los recortes de fondos ponen en riesgo a programas como Más Allá de las Fronteras. Sin un apoyo continuo, las familias como la de Yesleidy y Miguel pierden el acceso a la capacitación, los recursos y la orientación que hacen posible sostener y hacer crecer sus negocios. Las oportunidades de avanzar hacia un empleo formal y estable se vuelven cada vez más inalcanzables. Para las familias que ya experimentan el desplazamiento, esto puede significar la diferencia entre construir un futuro o volver a caer en la incertidumbre.
Con una inversión sostenida, las familias como la de Yesleidy y Miguel pueden ir más allá de la supervivencia, construyendo medios de vida estables y creando mejores futuros para sus hijas e hijos.