ECOTERNURA: Innovación en salud mental y agua en el Corredor Seco

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Ciudad de Guatemala | World Vision.- Del 6 al 10 de julio, el departamento de Chiquimula, Guatemala, se convirtió en el escenario de un hito metodológico clave para la región: la validación técnica de ECOTERNURA – Crear y Reconectar, una adaptación diseñada específicamente para contextos de corredor seco, aridez y sequía. 

Esta experiencia e innovación metodológica fue posible gracias liderazgo, compromiso y colaboración del equipo de World Vision Guatemala, especialmente de Mario Rivera, Gerente de IPF Resiliencia Comunitaria, y Rodrigo de la Roca, Coordinador Nacional de Ambiente. 

El agua como vínculo emocional, comunitario y espiritual 

La validación contó con la participación activa de 25 niñas, niños y adolescentes, quienes compartieron sus vivencias cotidianas en torno a la escasez hídrica. Más allá de abordar el agua únicamente como un recurso vital de supervivencia, ECOTERNURA propone un enfoque innovador de salud mental comunitaria. La metodología explora cómo el agua sostiene el bienestar emocional, cohesiona las relaciones comunitarias, nutre la espiritualidad y fortalece el cuidado de la creación. 

Durante el proceso, los participantes identificaron los impactos que la sequía genera en sus vidas, construyendo a su vez compromisos sólidos para la protección, restauración y uso responsable de las fuentes de agua de sus comunidades como una expresión de amor hacia la vida. 

Hallazgos clave: El valor de los vínculos protectores 

La validación en terreno arrojó resultados determinantes para la salud mental comunitaria. Al analizar las redes de contención frente a la crisis ecológica, las niñas, niños y adolescentes identificaron a su mamá, su papá, Dios y sus amistades como las principales fuentes de apoyo emocional y espiritual para compartir penas, miedos y tristezas asociadas a la escasez. 

Este hallazgo ratifica de forma contundente los datos de la consulta regional “Encuentro con el Corazón – Énfasis ECOTERNURA” (2025), evidenciando el rol complementario y protector de la familia, la fe y los pares como espacios esenciales de escucha y resiliencia colectiva ante la adversidad. 

Por otra parte, un dato altamente significativo fue que ninguno de los participantes identificó inicialmente a la propia naturaleza como una fuente de contención o consuelo emocional. Esta brecha pone de manifiesto un gran desafío y, a la vez, valida el aporte central de ECOTERNURA: la urgente necesidad de reconstruir el lazo afectivo con la creación, logrando que la niñez perciba el entorno natural no solo como un espacio que requiere protección externa, sino como un refugio vivo de restauración emocional, sentido y esperanza. 

Siguientes pasos hacia el escalamiento regional 

Gracias al éxito de la jornada en Chiquimula, la herramienta metodológica ha quedado robustecida y lista para expandirse a otros territorios afectados por el cambio climático. Como siguiente paso estratégico en la ruta de escalamiento, durante el mes de septiembre se lanzará un proceso virtual de formación y certificación de facilitadores. Esta iniciativa permitirá multiplicar e implementar ECOTERNURA en múltiples comunidades del Corredor Seco Latinoamericano, llevando un mensaje de ternura y acción ecológica a donde más se necesita.